Las sociedades europeas, caracterizadas por unos índices de envejecimiento cada vez más altos, están prestando especial atención a las nuevas realidades que se derivan del aumento del número de las personas mayores que las forman. El estado del bienestar y la calidad de vida de nuestros países van a estar condicionados por el grado de compromiso y cumplimiento que seamos capaces de asumir en torno al principio de la solidaridad inter-generacional. Por otra parte, el incremento de nuestra esperanza de vida, la mejora del estado de salud de las personas mayores y los cambios culturales y de mentalidad, han extendido y generalizado el concepto de envejecimiento activo.

Todo programa de envejecimiento activo debe incluir, por definición, espacios efectivos de convivencia inter-generacional, que concreten y desarrollen la inclusión, la participación y la aportación de las personas mayores en contextos abiertos y heterogéneos. Nos encontramos ante el reto de ir promoviendo estos escenarios en el que los mayores y otros grupos de edad, especialmente los jóvenes y los adolescentes, compartan su espacio y su tiempo. Una nueva perspectiva que transforme en cotidiano y normal el encuentro de individuos y grupos de distintas edades, con el horizonte puesto en la creación de verdaderos “centros inter-generacionales”.

"Tablas para la vida" es un proyecto orientado a crear espacios de encuentro entre los adolescentes y jóvenes de un centro de secundaria y los mayores. En concreto entre el I.E.S. "Jaranda" y el Centro residencial de mayores ServiMayor, ambos ubicados en la comarca de la Vera, en el nordeste de Cáceres (Extremadura/España). Juntos creamos distintos escenarios para la convivencia intergeneracional, desarrollando diversas actividades conjuntas, en las que participan los alumnos del Centro y los residentes, tanto los válidos como los asistidos, estos más numerosos.

lunes, 26 de diciembre de 2016

Y llegó la tristeza..., nuestra segunda emoción.

El programa de convivencia "trigeneracional" continúa su actividad centrada en las emociones. La tristeza nos acompaña en el adiós al 2016.

Mascota de la tristeza. Figura zoomórfica del cuadro Blue Sky, de Vasili Kandinski.



      El 12 de diciembre tuvimos nuestra última sesión en ServiMayor de este año, 2016, en el que hemos puesto en acción, primero como experiencia piloto y como proyecto estructurado en este curso escolar, el nuevo programa de convivencia "trigeneracional". Un plan que está diseñado para que los alumnos de 3º de ESO, que actúan como generación bisagra entre niños y mayores, desarrollen una intensa propuesta de aprendizaje en torno al mundo de las emociones. También el que los niños del centro de educación infantil La Casita, que tienen entre dos y tres años de edad, centren en el ámbito de las emociones gran parte de sus actividades formativas y que empiecen a identificar los estados de ánimo que experimentan, tanto en ellos mismos como en los demás, y las situaciones que los provocan. Los mayores de ServiMayor nos acompañan en este viaje en torno al mundo de las emociones, participando con nosotros en los talleres y actividades que llevamos a cabo en nuestros encuentros y haciéndose cómplices de las iniciativas que desarrollamos.


     Después de la alegría ha sido el turno de la tristeza, su opuesto, que hemos hecho coincidir con el final del año. Hemos recogido, como hicimos con la alegría, la expresión gráfica de esta emoción, fotografiando a niños, adolescentes y mayores con sus caras tristes. En los niños de manera espontánea, aprovechando esos instantes de obcecación y frustración que tienden a expresar con  facilidad y frecuencia en sus experiencias diarias, que afortunadamente resultan breves y pasajeros. Los alumnos del Instituto se han fotografiado ellos mismos en actitudes y gestos simulados, más bien fingidos, algunos muy veraces y convincentes, otros algo más impostados y sobreactuados. En cuanto a los mayores, muchas de sus fotografías han sido tomadas de manera improvisada, retratando unos rostros que durante buena parte del día muestran de manera natural un cierto poso de tristeza. Con las fotografías de unos y otros hemos elaborado el "árbol de la tristeza", una estructura ligera y móvil que pretendía simular a esos atrapadores de sueños que asociamos a la cultura de los indios americanos. 


      Aprovechamos esta sesión para experimentar con una nueva herramienta de estimulación, el Flipi-Flux, un juego de geometría cinética que ofrece un espacio de acción para los movimientos compartidos de manos y brazos, que acompaña el manejo del artefacto con sugerentes efectos sensoriales y con una sorprendente belleza plástica y visual. Una actividad colaborativa y lúdica que ayuda al desarrollo de la atención y de la concentración, que favorece la expresividad corporal y potencia la motricidad de niños y mayores. Renata ha sido la que nos ha iniciado en su manejo y nos ha mostrado sus posibilidades, facilitándonos recursos y medios para superar las dificultades de movilidad de los mayores.

      El "árbol de la tristeza" va a pasar las Navidades en ServiMayor, esperando que actúe como un auténtico ahuyentador de tristezas y atrape entre sus ramas los excesos de esta emoción, cuando el estar triste ya no cumple con su función adaptativa y evita el expresar otros sentimientos positivos. Y ojalá para este próximo año todos consigamos estar tristes solo cuando lo necesitemos y que, ya puestos, la tristeza se haga muy poco necesaria, lo más prescindible posible.






domingo, 11 de diciembre de 2016

Alegría, segunda parte.

Continuamos con los talleres de las emociones en el programa "Trigeneracional"

La asamblea al comienzo de la sesión: una rutina imprescindible para facilitar la adaptación de los niños al nuevo espacio.
Fieles al calendario, el pasado 28 de noviembre tuvimos nuestra segunda sesión con las tres generaciones del programa "Trigeneracional" -niños de entre 2 y 3 años del Centro de educación infantil La Casita, alumnos de 3º de ESO del IES Jaranda y los residentes de ServiMayor-, continuando con la "Alegría", la primera de las emociones que hemos puesto en acción. El esquema de trabajo siguió las mismas rutinas, imprescindibles cuando trabajamos con los niños, continuando con las actividades que habíamos iniciado en la anterior sesión. En esta ocasión nos dedicamos a las situaciones, actividades y cosas que nos hacen estar alegres. Vamos observando cómo van naturalizando y normalizando, unos y otros, los encuentros y la presencia en la residencia y el trato con personas hasta hace poco desconocidas y que ahora, cada quince días, se convierten en eventuales "compañeros de clase". Aún es pronto para que niños y jóvenes hagan suyo este nuevo territorio, que acabarán colonizando, pero las relaciones entre unos y otros resultan cada vez más constantes e intensas. Los alumnos del Instituto todavía están haciéndose a su condición de mentores de los niños y se ven obligados a dedicar demasiado tiempo y energía en ejercer el cuidado y el control. Menos mal que las personas mayores ayudan en esta tarea y consiguen tranquilizar a los pequeños más inquietos. Aún nos queda una larga travesía por este mundo de emociones y experiencias.
  











 



 

martes, 29 de noviembre de 2016

El Aula de Mayores del Instituto ya es una realidad.

Los mayores matriculados en el programa de educación de adultos, organizado por el Ayuntamiento de Jarandilla, han comenzado el curso escolar en el Aula de Mayores del IES "Jaranda".



       Después de la experiencia piloto que vivimos el curso pasado, en los meses de mayo y junio, el Aula de Mayores ya tiene su lugar en el Instituto. El pasado 18 de noviembre inauguramos el curso, con diecisiete alumnas matriculadas, que van a seguir un plan de formación asociado a nuestro Programa de convivencia intergeneracional. En principio, dos días a la semana -lunes y viernes-, durante dos períodos lectivos, nuestras mayores vienen al Centro, como unas alumnas más, cargadas de ilusión y de ganas de aprender. Un grupo muy especial que, desde su llegada, ha venido a rejuvenecernos, aportando una nueva dimensión a nuestras aulas y pasillos.

          El objetivo es desarrollar actividades conjuntas con los alumnos del Instituto, dentro del horario lectivo, por medio de proyectos y programas formativos diseñados por los profesores participantes, en relación con los objetivos, competencias y contenidos de sus asignaturas. Un modo de aprendizaje colaborativo entre nuestros jóvenes y adolescentes y las personas mayores, en el que pongan en común sus capacidades, destrezas y experiencias. Dentro del campo de actividades que se pretenden llevar a cabo se busca el que las propuestas estén dentro del centro de interés de unos y otros, así como de sus respectivas competencias y ámbitos funcionales. De este modo pretendemos el que se vaya creando un espacio de interacción, que genere vínculos y potencie diversas dimensiones de la competencia emocional, además de mejorar las habilidades sociales y arraigar determinadas conductas y comportamientos positivos con respecto a los mayores y la sociedad en su conjunto.

         Con esta experiencia no se trata solo de combatir prejuicios y estereotipos negativos asociados con la edad -lo que a venido a denominarse "edadismo"-, sino de romper con las barreras espaciales y mentales que edificamos entre colectivos que no nos conviene mantener separados. Jóvenes y mayores tienen mucho que aportarse entre ellos, en un momento en el que las oportunidades de encuentro resultan cada vez más difíciles. Los centros educativos y los asistenciales tenemos una especial responsabilidad en hacer de nuestros colegios, institutos, centros de día o residencias espacios de convivencia, lugares abiertos para la participación conjunta de niños, adolescentes, jóvenes y personas mayores. Jamás en la historia ha habido una mayor separación, segregación incluso, entre estos segmentos de edad, que precisa de una rápida y urgente reparación. No podemos seguir invisibilizando el envejecimiento ni permitir que el inmenso valor añadido que supone la experiencia quede infrautilizada. Nuestros jóvenes precisan de referencias y soportes que solo pueden encontrarlas en sus mayores. Y los mayores necesitan de unos espacios cada vez más diversificados, en los que puedan disponer de servicios, relaciones e interacciones, que en ningún caso deben ser limitados por el exclusivismo de la edad. Los centros educativos tienen un enorme potencial para ofertar a los mayores un espacio de encuentro y de realización dentro de los principios del envejecimiento activo, en el que los alumnos y los profesores somos los primeros recursos para aportar a su autonomía, a la prevención de toda dependencia, a su enriquecimiento personal y a su bienestar. Las administraciones públicas, al menos en Extremadura, están ya dando los primeros pasos para que estas iniciativas se extiendan y se generalicen. Aquí, en el IES Jaranda, seguiremos trabajando para que esto sea una realidad.


domingo, 20 de noviembre de 2016

"Alegría", la primera sesión del programa de convivencia trigeneracional.

Mascota "Alegría"

El lunes, 14 de noviembre, los alumnos de 3º de ESO, los niños de La Casita y los mayores de ServiMayor vivieron el primer encuentro "trigeneracional" del programa "Emocionarte", que este curso está orientado al mundo de las emociones y al aprendizaje emocional.


        Hemos tenido que esperar, pero ya hemos iniciado el programa de actividades de este curso, titulado "Emocionarte", que está centrado en el aprendizaje emocional. A lo largo del curso iremos trabajando las distintas emociones -esencialmente las calificadas como primarias y secundarias-, al objeto de introducir a niños, adolescentes y mayores en el complejo mundo del aprendizaje emocional. No resulta fácil plantear un programa conjunto que tenga en cuenta semejante heterogeneidad, dadas las distancias existentes entre los niveles cognitivos y experiencias emocionales de estos tres grupos de edad. Ya solo el de mayores presenta importantes diferencias, atendiendo a la situación personal de un buen número de residentes, que padecen, en distintos grados, situaciones de deterioro cognitivo. El diseño de estos talleres tiene en cuenta, lógicamente, esta diversidad y los distintos niveles competenciales, trabajando con cada colectivo por separado objetivos y contenidos diferenciados y, en los encuentros, programando actividades aptas para todos. 
         Esta sesión ha ido precedida del trabajo por separado con niños y adolescentes. En La Casita han ido desarrollando diversas actividades relacionadas con esta primera emoción, la alegría, para la que se han servido de la mascota que viene a representarla, ayudando a identificar entre ellos los gestos, rostros, actitudes y estados de ánimo asociados a esta emoción. Ha sido muy estimulante el uso que han dado a esta mascota, a la que han dotado de un alto poder evocador, casi mágico, en sus actividades y juegos, dotándole de un amplio valor significativo. Resulta esencial este proceso de identificación de las emociones, por medio de etiquetas y símbolos que ayuden a reconocerlas en uno mismo y en los demás. Puri y Tania, sus educadoras, están consiguiendo naturalizar de una manera increíblemente rápida este ejercicio de toma de conciencia de esta emoción, así como de la valoración del papel y función que cumple en el bienestar personal, que los niños son capaces de percibir en su contexto.

         Los alumnos de 3º de ESO, por su parte, están llevando a cabo un taller de aprendizaje emocional que ha diseñado y está tutorizando Manuel Cid Gala, neuropsicólogo adsicrito a la Dirección Gerencia del SEPAD. Él mismo se está desplazando desde Mérida para impartir este curso, cuyas sesiones iniciales han estado centradas en la "semántica de las emociones". Esta formación va orientada a disponer de herramientas sólidas para analizar el papel que tienen las emociones en nuestras vidas, para que sean capaces de entender cómo reaccionamos cada uno de nosotros ante distintas situaciones, cómo las manifiestan los demás y entender el porqué, explorando los instrumentos para canalizar y controlar nuestras respuestas y, en su momento, desarrollar mecanismos propios de activación emocional. Una formación imprescindible para su desarrollo personal, pero también para entender cuál es el papel que representan ante los mayores -también ante los niños- en el escenario de convivencia intergeneracional, así como el producto de las interacciones que generan y las respuestas emocionales que provocan.

         El programa de actividades que preparamos para este primer día mantuvo el mismo esquema que desarrollamos en las experiencias piloto del curso pasado. Iniciamos las actividades con la asamblea, que es como comienzan en su centro, al objeto de mantener sus rutinas y facilitar su acomodo al nuevo espacio, que ellos aún desconocían. Después iniciamos el taller de creatividad, que estuvo enfocado en la representación de la alegría a través de los rostros. Habíamos fotografíado, días atrás, a todos los participantes con gestos de alegría, imágenes que imprimimos en pegatinas y que tenían que colocar en las cartulinas que van a formar parte del "libro de la alegría", que recogerá los collage que fueron elaborando sobre la silueta de nuestra mascota y que pintaron con colores "alegres". En la próxima sesión completarán este "libro" con las nuevas páginas que incluirán las situaciones y elementos que nos hacen estar alegres o provocan nuestra alegría. Terminamos con un "mini-concieto" a cargo de Manuel, nuestro Director, y de Álvaro, el Jefe de estudios adjunto, que sirvió de momento de expansión y de cierre de la sesión.

         Coincidió este primer día con la visita de la televisión, con la presencia de una periodista y un cámara de Canal Extremadura, que tomaron imágenes y entrevistas para el informativo de ese día. También acudieron dos coordinadores del programa Teenemprende, en el que participamos, que tiene como objeto el fomentar el emprendimiento en los alumnos y que integra a distintos grupos de centros de la región. Un comienzo muy concurrido que ayudó a hacer más magna aún nuestra sesión de apertura.


Extremadura Noticias, 14/11/2016 (Canal Extremadura)